POLICIAL
ALUMNAS DENUNCIAN AGRESIONES EN EL COLEGIO SAN MIGUEL APONTE
Estudiantes del colegio San Miguel Aponte denunciaron una serie de agresiones físicas y verbales que, según relataron, se vienen registrando desde hace varias semanas dentro del establecimiento. Los hechos, protagonizados presuntamente por alumnas de cursos superiores contra compañeras de grados inferiores, han generado preocupación en la comunidad educativa y entre los padres de familia, quienes exigen una intervención inmediata de las autoridades.
El incidente más reciente se produjo cuando un grupo de alumnas de tercero de secundaria ingresó de forma abrupta al aula de primero para agredir físicamente a una estudiante. El ataque, que incluyó empujones, golpes y amenazas, fue registrado por otros alumnos presentes en el lugar. El video circuló rápidamente entre los estudiantes y llegó hasta los padres, quienes denunciaron que esta no es la primera vez que ocurren hechos similares dentro del colegio.
Según testimonios recopilados, los episodios de intimidación y maltrato se habrían vuelto frecuentes, afectando el ambiente escolar y generando temor entre varios estudiantes que aseguran sentirse desprotegidos. Padres de familia indicaron que ya habían expresado su preocupación anteriormente, pero que no recibieron una respuesta efectiva por parte de las autoridades del establecimiento, por lo que ahora exigen acciones firmes y transparentes.
El reglamento interno de las unidades educativas establece sanciones para conductas consideradas graves, como agresiones físicas, hostigamiento y violencia entre estudiantes. En ese marco, los tutores y representantes legales piden que se aplique la normativa de manera inmediata y se garantice que los responsables enfrenten las medidas disciplinarias correspondientes.
Asimismo, solicitan la implementación de protocolos de prevención, charlas de convivencia escolar, seguimiento psicológico y mayor control durante los horarios de recreo y cambio de materias. Señalan que la prioridad debe ser proteger la integridad de los estudiantes y evitar que situaciones de violencia se normalicen dentro de la institución.
