POLICIAL
«NO SOY CULPABLE»: LA CARTA CON LA QUE MARSET BUSCA DESMONTAR EL CASO EN SU CONTRA
Sebastián Marset volvió a ocupar la atención internacional tras difundirse una carta de cuatro páginas enviada al juez que dirige el proceso penal en su contra en Estados Unidos. El documento, publicado por el diario paraguayo ABC, contiene una serie de denuncias sobre su captura, traslado y procesamiento, con las que busca cuestionar la legalidad del procedimiento y obtener garantías para enfrentar el juicio.
En el escrito, fechado el 17 de junio, el procesado asegura que fue retirado de una vivienda en Bolivia durante la madrugada sin una orden judicial y posteriormente entregado a agentes de la DEA sin que se cumpliera un proceso formal de extradición. También afirma que, al llegar a territorio estadounidense, pidió asistencia legal, pero fue interrogado sin la presencia de un abogado.

Marset sostiene además que durante ese interrogatorio recibió presiones para colaborar con las autoridades y que el informe oficial incluyó declaraciones que, según afirma, nunca realizó. Asimismo, acusa a dos agentes de la DEA de haber intentado obligarlo a entregar el acceso a billeteras de criptomonedas que, de acuerdo con su versión, contenían alrededor de cuatro millones de USDT.
La carta también cuestiona el trabajo de sus abogados, a quienes acusa de no denunciar las presuntas irregularidades ni promover acciones contra integrantes de la Fiscalía. Además, afirma que intentó designar nuevos defensores, pero que no pudo reunirse con ellos por decisiones de un alguacil federal, situación que considera una vulneración a su derecho de elegir libremente su representación legal.
El procesado solicita al juez permitir el acceso inmediato de los abogados que pretende contratar y garantizar un proceso imparcial. La carta concluye con una declaración categórica: «No soy culpable de los cargos que se me imputan y estoy preparado para probarlo. Mi único deseo es tener acceso a una representación legal adecuada y a un procedimiento justo», afirma Marset, quien además sostiene que su libertad y su vida están en juego.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no se han pronunciado públicamente sobre las acusaciones expuestas en la carta.
