Evo Morales afirmó que el congreso cumple con todos los requisitos necesarios para su realización, a pesar de la decisión del TSE. Según Morales, el evento contó con la participación de aproximadamente 1.300 delegados y al menos 20.000 asistentes, y se centró en la renovación de la directiva del partido.

El evento se llevó a cabo en un contexto de tensiones internas dentro del MAS, con el ala evista buscando la reelección de Morales como líder y candidato presidencial para las elecciones de 2025. Este grupo está en conflicto con el ala arcista, que había elegido a Grover García como nuevo presidente del partido en un congreso anterior en El Alto.

El vocal del TSE, Tahuichi Tahuichi Quispe, declaró que la falta de consenso con las organizaciones sociales fue la razón principal para no supervisar el evento. A pesar de las discrepancias, el acto comenzó a las 09:30, una hora y media después de lo programado, y se desarrolló sin mayores incidentes.