Roxana Lizárraga, exministra de Comunicación del Gobierno de Jeanine Añez, denunció que funcionarios del actual Gobierno intentaron negociar con ella para que se declare culpable en el caso del “Golpe de Estado”. Según Lizárraga, a cambio de su confesión, le ofrecieron su liberación en un corto tiempo, pero ella se negó, afirmando que “no tiene precio”.
Lizárraga también ha sido sentenciada a cuatro años de prisión por enriquecimiento ilícito, tras movimientos bancarios que suman más de 247.000 bolivianos durante las gestiones de 2019 y 2020. Sin embargo, ella ha denunciado que es víctima de una persecución política y ha decidido ponerse a buen recaudo en otro país.