El último día de Carnaval en la tradicional calle Ballivián terminó con vandalismo, saqueos y desmanes. Desde la tarde, los vecinos alertaron sobre la presencia de una turba que irrumpió en la zona, causando destrozos y sembrando el caos.
Al caer la noche, un puesto de comida y bebida improvisado fue completamente destruido. “Se llevaron la parrilla llena de pacumutos, una conservadora con bebidas y no dejaron nada”, denunció una comerciante afectada. Los responsables, lejos de ser controlados, lograron darse a la fuga sin mayor intervención de las autoridades.
Vecinos molestos reclamaron la falta de seguridad y responsabilizaron a la Alcaldía y la Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras (ACCC) por no garantizar el orden durante la festividad. “Vinieron a robar y la Policía… bien gracias”, expresó con indignación una vecina que tuvo que refugiarse en su casa tras ver la violencia desatada.
Los afectados anunciaron que recopilarán imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los responsables y exigir justicia. Entretanto, la comunidad sigue esperando respuestas sobre la falta de resguardo policial en uno de los eventos más concurridos del Carnaval cruceño.