POLICIAL
ENFRENTAMIENTO CON MACHETES Y PIEDRAS SIEMBRA EL TERROR EN EL BARRIO 8 DE SEPTIEMBRE
Un clima de violencia y miedo se vivió el pasado sábado en el barrio 8 de Septiembre, en Santa Cruz de la Sierra, durante la celebración del aniversario de la zona. Lo que debía ser una jornada de festejo terminó convirtiéndose en una batalla campal entre supuestas barras bravas que se enfrentaron con piedras y machetes, dejando como saldo a una persona herida y a decenas de familias atemorizadas.
De acuerdo con los testigos, dos bandos rivales se encontraron en medio de los festejos y, sin mediar palabra, comenzaron a agredirse con extrema brutalidad. Los proyectiles de piedra volaban por el aire mientras varios de los implicados blandían machetes, sembrando pánico entre los vecinos que, desde sus casas, observaban impotentes la violenta escena. “Esto ya se volvió costumbre, siempre que hay actividades aparecen estos grupos y terminamos con miedo de salir a la calle”, denunció una vecina de la zona.
Durante la riña, un hombre resultó herido al recibir un machetazo que le provocó lesiones en el brazo y la costilla, por lo que tuvo que ser auxiliado de urgencia. El hecho generó indignación entre los residentes, quienes aseguran que estos enfrentamientos se repiten con frecuencia y que la falta de control policial solo agrava la situación.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran el caos desatado en las calles, con jóvenes corriendo, gritos desesperados y familias encerradas en sus viviendas para evitar ser alcanzadas por la violencia. La tensión se prolongó por varios minutos hasta que los grupos finalmente se dispersaron, pero el temor quedó latente en el barrio.
Los vecinos insisten en que se incremente la presencia policial y se adopten medidas firmes para frenar este tipo de hechos. Reclaman que las autoridades no esperen a que ocurra una tragedia mayor para actuar. «Queremos seguridad, no queremos que el próximo herido sea un niño o un vecino inocente», expresó otro de los pobladores.
La preocupación crece y el pedido es claro: más control, más seguridad y una respuesta inmediata para devolver la tranquilidad al barrio 8 de Septiembre.
