NACIONAL
LA COB TIENE EN SUS MANOS LA POSIBILIDAD DE DESACTIVAR LA CRISIS Y EL GOBIERNO AGUARDA UNA RESPUESTA
Tras 48 días de movilizaciones que mantienen al país en un escenario de tensión política y social, este miércoles podría marcar un punto de inflexión en el conflicto. El Gobierno convocó oficialmente a la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) a una reunión en la Casa Grande del Pueblo, con la expectativa de abrir una etapa de diálogo que permita encaminar la pacificación del país.
La invitación fue ratificada por el vocero presidencial, José Luis Gálvez, quien destacó que la vía democrática para resolver las diferencias pasa por la concertación y el debate. La autoridad aseguró que el Ejecutivo recibió el pliego de ocho demandas presentado por la COB y expresó la disposición de analizar cada uno de los planteamientos en una mesa de trabajo.
Desde el ente matriz de los trabajadores, el secretario ejecutivo Mario Argollo exigió respuestas inmediatas a las demandas de su sector y sostuvo que la búsqueda de soluciones debe traducirse en acciones concretas. Sin embargo, también dejó claro que las movilizaciones impulsadas por la COB no responden a intereses de figuras políticas ni tienen como objetivo favorecer a determinados actores.
En medio del conflicto, Argollo tomó distancia de la postura asumida por Evo Morales, quien continúa promoviendo protestas y mantiene su pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz. El dirigente sindical insistió en que las demandas obreras tienen un carácter propio y que no deben ser vinculadas a proyectos políticos ajenos.
Por su parte, el canciller Fernando Aramayo señaló que cualquier acercamiento será bien recibido siempre que esté basado en la transparencia y represente genuinamente las demandas de los sectores movilizados. Asimismo, remarcó que el diálogo debe desarrollarse sin imposiciones y con la voluntad de construir acuerdos que permitan recuperar la estabilidad.
La reunión prevista para esta jornada es observada con expectativa por distintos sectores, que esperan señales concretas para frenar la confrontación y encontrar una salida consensuada a la crisis.
