INTERNACIONAL
CHILE EXPULSA A BOLIVIANOS JUNTO A OTROS 37 EXTRANJEROS POR DELITOS GRAVES
En un operativo conjunto entre el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) y la Policía de Investigaciones (PDI), el gobierno chileno ejecutó la expulsión de 37 ciudadanos extranjeros, entre ellos varios bolivianos, por su vinculación con delitos como robo, amenazas y receptación. Esta acción se enmarca dentro de la política de endurecimiento migratorio que impulsa la administración del presidente Gabriel Boric, en respuesta a la creciente ola de inseguridad que atraviesa el país.
Los expulsados fueron trasladados vía aérea hacia Bolivia, Colombia y Ecuador, según confirmaron las autoridades migratorias. Con este último operativo, Chile ha concretado un total de 672 expulsiones durante lo que va del año 2025, cifra que evidencia la intensificación del control migratorio y la fiscalización sobre la población extranjera en el territorio nacional.
Luis Eduardo Thayer, director del Sermig, señaló que el Estado tiene la obligación de aplicar la ley de manera estricta cuando se vulneran normas que afectan la convivencia social y la seguridad pública. “Tenemos el deber de garantizar que quienes incumplen las leyes respondan ante la institucionalidad y sean removidos del país, más aún si representan un riesgo para la ciudadanía”, remarcó.
Por su parte, Polly Ureta, jefa de la Prefectura de Migraciones y Policía Internacional de la PDI, explicó que las personas expulsadas tenían medidas vigentes de salida obligatoria, tanto por decisiones judiciales como administrativas. “Se trata de un trabajo coordinado entre distintas unidades especializadas para asegurar que quienes han cometido delitos sean devueltos a sus países de origen”, indicó.
Chile atraviesa un momento complejo en materia de seguridad, con un aumento significativo en hechos de violencia desde el año 2021. Este escenario ha motivado una presión social para que las autoridades actúen con mayor firmeza ante la criminalidad, especialmente aquella asociada a extranjeros que ingresan irregularmente o que delinquen dentro del país.
Desde que asumió la presidencia, Gabriel Boric ha insistido en la necesidad de que los países emisores de migrantes colaboren con los procesos de repatriación y control migratorio. Las expulsiones masivas se han convertido en un eje central de su estrategia para reforzar el orden interno y responder a la creciente demanda ciudadana de mayor seguridad.
