POLÉMICA
TERROR EN LAUCA Ñ: CAMPESINOS ARMADOS CON LANZAS IMPONEN PRECIOS FIJOS A COMERCIANTES
En Lauca Ñ, en pleno trópico de Cochabamba, comerciantes ambulantes y pobladores viven jornadas de miedo tras la irrupción de grupos de campesinos armados con lanzas que obligan a vender comida a precios fijos.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo los vendedores de comida rápida, jugos y almuerzos son presionados a ofrecer sus productos entre 10 y 15 bolivianos por platillo, sin posibilidad de fijar libremente el costo. Según denuncias, quienes se nieguen a acatar la disposición corren el riesgo de ser castigados o retirados por la fuerza de sus puestos callejeros.
“Nos dicen que si no vendemos al precio que ellos deciden, nos quitan todo y ya no podemos volver a trabajar”, relató bajo reserva una comerciante, que asegura sentirse intimidada y vigilada de manera constante.
El ambiente en Lauca Ñ se ha vuelto tenso. Varios pobladores denuncian sentirse controlados y vulnerables, pues consideran que este tipo de imposiciones vulnera su derecho al trabajo y a la libre comercialización. “No podemos negociar ni siquiera con los clientes, todo tiene que ser como ellos dicen”, expresó otro vecino.
De acuerdo con testimonios recogidos en la zona, parte de estos grupos que ejercen presión pertenecerían a la seguridad de Evo Morales, quien permanece atrincherado en Lauca Ñ desde hace meses, tras haberse instalado allí como centro de operaciones políticas. Desde este lugar, aseguran, se emiten instructivas que alteran la vida cotidiana de los habitantes, generando un clima de temor e incertidumbre.
La situación también ha provocado rechazo en redes sociales, donde circulan las grabaciones de los enfrentamientos verbales entre campesinos y comerciantes. Usuarios advierten que lo que ocurre en el trópico constituye un acto de violencia y abuso de poder que debería ser investigado por las autoridades nacionales.
Hasta el momento, ninguna instancia oficial del Gobierno se ha pronunciado sobre la imposición de precios en Lauca Ñ ni sobre el accionar de los grupos que intimidan a los vendedores. La población, mientras tanto, continúa a merced de estas prácticas que mantienen bajo tensión el día a día de los comerciantes y vecinos de la región.
