POLICIAL
PADRES DENUNCIAN: «HOMBRE EN ESTADO DE EBRIEDAD INGRESÓ AL BAÑO DE NIÑAS EN UN KINDER»
Un hecho que ha generado preocupación y rechazo se registró en un kínder del departamento de Santa Cruz. Padres de familia denunciaron que el casero de la unidad educativa ingresó en estado de ebriedad durante el horario de clases, se dirigió al baño de niñas y, según relataron, se bajó el pantalón para mostrar sus partes íntimas.
La situación provocó una inmediata reacción de los padres, quienes exigieron que se tomen medidas urgentes para resguardar la seguridad de los estudiantes. En asamblea, las madres y padres expresaron su indignación por lo ocurrido y cuestionaron cómo una persona en esas condiciones pudo ingresar al recinto escolar. “No podemos permitir que un hombre borracho entre a un colegio y ponga en riesgo a nuestras hijas”, declaró uno de los tutores.
Los padres también señalaron que, en muchas ocasiones, a ellos mismos se les restringe el acceso a las aulas durante el horario de clases, mientras que en este caso se permitió la entrada de un adulto en estado inconveniente. Este hecho, según los denunciantes, refleja la necesidad de reforzar los controles internos y garantizar que los espacios educativos sean entornos seguros.
Tras la denuncia, al lugar se hicieron presentes representantes de la Defensoría de la Niñez y efectivos policiales, quienes procedieron a detener al hombre y trasladarlo a dependencias policiales para iniciar la investigación correspondiente.
La comunidad educativa exigió que tanto el implicado como su familia sean retirados del establecimiento, advirtiendo que mantendrán una vigilia hasta que las autoridades garanticen medidas efectivas de protección. “Queremos sanciones ejemplares y seguridad para nuestros hijos”, insistieron los padres.
Este hecho ha puesto en alerta a otras unidades educativas de la región, ya que refleja la importancia de contar con protocolos claros de seguridad y control de accesos dentro de los colegios. Padres y especialistas coinciden en que prevenir situaciones similares requiere mayor coordinación entre directores, docentes y autoridades competentes.
La seguridad en los entornos escolares es una prioridad ineludible, y este caso evidencia la necesidad de fortalecer la vigilancia para proteger la integridad de los niños y niñas.
