POLICIAL
ANPB DENUNCIA QUE PERIODISTA FUE SECUESTRADO, AMENAZADO Y LE CORTARON LA LENGUA TRAS CUBRIR ACTO ELECTORAL EN EL ALTO
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB) denunciaron este domingo un violento ataque contra un periodista que había realizado cobertura de un acto de campaña electoral en la ciudad de El Alto, hecho que fue calificado como un intento de silenciar su labor informativa.
De acuerdo con el pronunciamiento de ambas organizaciones, la agresión ocurrió en la madrugada del jueves, cuando el comunicador fue interceptado al retirarse de un evento desarrollado en la plaza Cruz de Villa Adela. En ese momento, desconocidos lo redujeron por la fuerza, lo subieron a un vehículo y lo trasladaron hasta un terreno baldío ubicado en la zona de Kiswaras, a varios kilómetros del lugar.
«Los agresores lo acogotaron y le cortaron la lengua con un arma cortopunzante. El médico que lo atendió determinó que no se trataba de lesiones accidentales, sino de cortes finos provocados intencionalmente”.

Según la denuncia, durante el ataque los agresores profirieron amenazas directas, lo que refuerza la hipótesis de que el hecho estuvo dirigido a intimidar al periodista por su trabajo. Por razones de seguridad, su identidad se mantiene en reserva.
Tras la agresión, la víctima fue trasladada al Hospital Corea, donde fue sometida a una intervención quirúrgica y posteriormente recibió el alta médica. Asimismo, se realizó una evaluación forense en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) para documentar las lesiones sufridas.
El caso ya fue puesto en conocimiento de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), instancia encargada de iniciar las investigaciones correspondientes.
Desde la ANPB advirtieron que este hecho se suma a una serie de agresiones contra trabajadores de la prensa en el país, situación que —según señalaron— se ve agravada por la falta de sanciones efectivas y la demora en los procesos investigativos, generando un clima de vulnerabilidad para el ejercicio del periodismo.
