El municipio de Mapiri enfrenta una crisis de seguridad y justicia tras la expulsión de efectivos policiales, acusados de extorsión. Según el representante del Control Social, William Espinoza, la situación se desató luego de un trágico accidente de tránsito, en el que un vehículo volcó, dejando una víctima fatal. Ante la tragedia, un grupo de policías se habría presentado en el hospital para intimidar al conductor herido, exigiéndole 14.000 bolivianos a cambio de no pasar el caso a la Fiscalía.
Espinoza denunció que esta no es una situación aislada, ya que varios casos de extorsión habrían ocurrido en la localidad. Lo más grave, según él, es la falta de un fiscal asignado, ya que el último fiscal interino abandonó el cargo para regresar a otra comunidad. Como resultado, la Policía se encargaba de todos los trámites judiciales en Mapiri, situación que ahora se agrava por la falta de efectivos y representantes del Ministerio Público.
La comunidad, molesta por la inacción de las autoridades, exige con urgencia la intervención de la Defensoría del Pueblo para resolver este conflicto que afecta gravemente a la población. A pesar de las denuncias previas, no se ha tomado ninguna medida concreta. Los ciudadanos claman por justicia y un cambio inmediato en la gestión de seguridad y justicia en su municipio.