San Julián está de luto tras el fatal accidente de tránsito que cobró la vida de 12 personas el pasado fin de semana en este municipio de la provincia Ñuflo de Chávez, en el departamento de Santa Cruz. Entre las víctimas se encontraba una familia completa, compuesta por Rolando Arteaga Daza (23), Sofía Rivero Escalante (23) y su pequeño hijo Nico Alcide Arteaga (3), quienes viajaban desde San Julián a Santa Cruz para visitar a sus seres queridos y empadronarse.
Los restos de la joven familia están siendo velados en Santa Cruz, donde sus parientes y amigos los despiden entre el dolor y la impotencia. “Mi hijo, mi nietito… ya a la una lo llevamos a enterrarlo. Nunca llegaron a la casa, nunca pudimos abrazarlos”, expresó entre lágrimas la madre de Rolando, quien relató que el joven era su sostén económico y ayudaba a costear los medicamentos de su hermana con discapacidad.
Según testigos, la tragedia se debió a la imprudencia de ambos conductores. La familia viajaba en un trufi cuando se produjo el impacto con una volqueta. Además de la pérdida irreparable, los familiares denuncian que las pertenencias de los fallecidos, incluyendo sus celulares y billeteras, desaparecieron tras el siniestro.
Ante la devastadora pérdida, la familia pide ayuda económica para poder darles cristiana sepultura. “Si alguien nos quiere colaborar, será de mucha bendición”, expresaron los dolientes. Las donaciones pueden hacerse al número de contacto 731-70084.
Este trágico suceso ha conmocionado a la comunidad de Santa Cruz, que se une en el dolor y clama por justicia para las víctimas de esta fatal colisión.