Desde su encierro, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se refirió a la aguda crisis económica y energética que atraviesa el país. A través de sus redes sociales, horas después de la marcha organizada por el Comité pro Santa Cruz en el atrio de la catedral, manifestó que la situación está llevando a los bolivianos a las calles.
“El tiempo se le acaba a Arce”, advirtió Camacho, señalando que el gobierno no muestra voluntad para buscar soluciones.

Destacó que Santa Cruz produce más de 16 millones de toneladas de alimento, cubriendo el 70% de la demanda nacional y generando divisas mediante la exportación, pero alertó que esta producción está en riesgo.
Además, criticó al presidente por priorizar sus luchas de poder en lugar de atender la crisis. A cinco meses de las elecciones judiciales, afirmó que el MAS será derrotado en todas sus formas con el voto, apostando por la unidad, la democracia y el trabajo como el camino para superar la crisis.