La ciudad de Cochabamba enfrenta una alarmante acumulación de residuos en sus calles debido al bloqueo en el botadero de K’ara K’ara, que este martes 1 de abril cumple su undécimo día. Según reportes, ya son más de 7.000 toneladas de basura esparcidas en distintos puntos de la ciudad, generando olores nauseabundos y afectando a la población.
A pesar de los esfuerzos de la Empresa Municipal de Aseo (EMSA) para reducir el impacto de la crisis, su gerente, Franz Knaut, reconoció que las medidas adoptadas son insuficientes. “Seguimos trabajando en la recolección dentro de nuestras posibilidades, pero el servicio domiciliario está paralizado porque nuestros carros están llenos”, explicó en entrevista con UNITEL.
El municipio ha optado por utilizar maquinaria pesada para trasladar los desechos a volquetas y entregarlos a la empresa encargada de su tratamiento. Sin embargo, la basura sigue acumulándose en las calles, lo que aumenta la preocupación sanitaria y ambiental.
Las autoridades continúan en la búsqueda de una solución para levantar la medida de presión, mientras la población cochabambina espera que la recolección se normalice en las próximas horas.