NACIONAL
INFORME MUNDIAL ALERTA QUE CLANES FAMILIARES OPERAN EN EL NARCOTRÁFICO EN BOLIVIA
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) alertó sobre la presencia de clanes familiares dedicados al narcotráfico en Bolivia y Perú, según el Informe Mundial sobre Drogas 2025. El documento indica que estos grupos, cuando enfrentan mayores riesgos, tienden a centralizarse y limitar su membresía a personas del entorno cercano.
Estas redes, señala el informe, cooperan con otros actores en la cadena global de drogas, participando en tareas como transporte, distribución o lavado de dinero. También se advierte que los grupos del narcotráfico son dinámicos y adaptables, modificando sus estructuras cuando se sienten amenazados por las fuerzas del orden o al perder figuras clave, con el fin de asegurar la continuidad de sus operaciones.
El informe distingue distintos tipos de estructuras delictivas. Algunas adoptan un modelo horizontal y están más enfocadas en el comercio que en el control territorial. Otras, como el Cártel de Sinaloa en México, la Camorra en Italia o el Primer Comando de la Capital (PCC) en Brasil, mantienen jerarquías estrictas y una organización centralizada.
En el caso de Bolivia y Perú, se identifican clanes familiares implicados en el tráfico de cocaína, que aprovechan lazos familiares y redes locales para operar. A nivel internacional, también se reporta la existencia de pequeños grupos que transportan metanfetamina en el sudeste asiático y organizaciones que utilizan “mulas” para el traslado aéreo de drogas en Japón. Como ejemplo de modelo híbrido, el informe menciona a la organización italiana “’Ndrangheta”, que combina control territorial en Calabria con operaciones de tráfico de cocaína desde Sudamérica.
Pese a los esfuerzos por combatir estas redes, el documento señala que muchas operaciones policiales no logran desarticularlas de manera efectiva. Las estrategias más exitosas, según la UNODC, son aquellas basadas en inteligencia y en la identificación precisa de los objetivos.
Respecto a la producción de cocaína, se registró un nuevo récord en 2023, con más de 3.708 toneladas a nivel mundial, lo que representa un aumento del 34% respecto al año anterior. Este incremento se atribuye principalmente al crecimiento de los cultivos en Colombia. En contraste, la producción en Bolivia se mantuvo estable y en Perú se observó una leve disminución.
En cuanto al consumo global de drogas, el cannabis continúa siendo la sustancia más utilizada, con un estimado de 243 millones de consumidores en 2023, lo que representa el 4,6% de la población mundial entre los 15 y 64 años. La región con mayor consumo sigue siendo América del Norte.
Los opioides, por su parte, fueron consumidos por 59 millones de personas (1,1% de la población mundial), principalmente en Asia Meridional y Asia Sudoccidental. Este tipo de drogas es el más letal, con aproximadamente dos tercios de las muertes por sobredosis atribuidas a su consumo.
La cocaína fue consumida por 25 millones de personas (0,44% de la población global), concentrando sus principales mercados en América y Europa Occidental y Central.
El Informe Mundial sobre Drogas 2025 contiene tres secciones principales: “Patrones y tendencias del mercado de drogas”, que ofrece estimaciones sobre oferta y demanda; “Resultados clave”, con hallazgos generales y temas contemporáneos sobre drogas; y “Puntos de interés especiales”, que plantean implicaciones políticas basadas en los datos recopilados.
