El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, actualmente detenido en el penal de Chonchocoro, reveló este miércoles que mantuvo conversaciones con los expresidentes Jorge Tuto Quiroga, Carlos Mesa y el empresario Samuel Doria Medina para consolidar un bloque único de oposición con miras a las elecciones generales de 2025.
En un mensaje difundido por redes sociales, Camacho señaló que el objetivo del acuerdo es superar las históricas divisiones en el espectro opositor. “Hemos asumido el compromiso de terminar con la fragmentación y trabajar con amplitud, dejando de lado los intereses personales”, afirmó desde su reclusión.
La declaración ocurre en un contexto marcado por movimientos estratégicos dentro de la oposición. La noche del martes, Tuto Quiroga fue proclamado candidato a la presidencia por el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), un anuncio que generó tensiones con Carlos Mesa, cuyo partido Comunidad Ciudadana sostenía negociaciones paralelas con otros líderes opositores.
Según Camacho, el acuerdo busca respaldar al candidato mejor posicionado para garantizar una derrota al Movimiento al Socialismo (MAS) en las urnas. Este compromiso fue destacado como “el primer paso sólido hacia la unidad” en su mensaje.
Por su parte, Mesa lamentó la decisión unilateral del FRI, calificándola como una ruptura del compromiso inicial de consolidar un solo bloque opositor. Durante el evento de proclamación de Tuto, el representante del FRI, José Maldonado, leyó una carta de Édgar Guzmán, líder de la organización, donde se enfatizó la necesidad de “renovar la esperanza y recuperar el rumbo del país”.
Doria Medina, quien también trabaja en la construcción de una alianza opositora, tiene previsto anunciar su propio acuerdo en un acto que se celebrará este miércoles en La Paz.
El contexto político en Bolivia sigue siendo complejo, con un MAS que, pese a las críticas, mantiene una fuerte base electoral. Frente a este panorama, los líderes opositores intentan trazar un camino de consenso que les permita recuperar espacios de poder en 2025 y afrontar los desafíos sociales y económicos del país.
Las próximas semanas serán cruciales para definir si la oposición logra consolidar un bloque unido o si las diferencias internas diluyen este intento de cambio político.